Ronda 2026 · Transparencia

Cómo elegimos los proyectos

Recibimos muchas más propuestas buenas de las que podíamos apoyar. Sabemos que una respuesta negativa pesa, y creemos que quien postuló merece saber cómo se tomó la decisión. Aquí contamos el proceso completo: quién evaluó, con qué criterios, cómo se combinaron las calificaciones y qué hicimos distinto de lo que anunciamos.

Las cifras

La primera ronda, en números.

884postulaciones recibidas de todo el país
30personas en el Comité Técnico de evaluación
327personas postulantes que evaluaron proyectos de otras personas
951evaluaciones entre pares
67proyectos finalistas
5personas en el Consejo Evaluador
16proyectos seleccionados

Cada proyecto finalista tuvo al menos cuatro lecturas completas con la rúbrica: dos del Comité Técnico y dos del Consejo Evaluador, además de las evaluaciones de sus pares cuando las hubo.

Las etapas

De la postulación a la selección final.

  1. Recepción de postulaciones5 de agosto al 14 de septiembreLas postulaciones llegaron por el formulario en línea y por WhatsApp.
  2. Revisión de elegibilidadEquipo de Práctica · septiembreRevisamos que cada postulación estuviera completa (texto, video y presupuesto), que el proyecto tuviera una presencia digital activa de al menos 12 meses y que no implicara riesgos de daño ni proselitismo partidista o electoral. Las postulaciones incompletas o que no cumplían estos requisitos no pasaron a la siguiente etapa.
  3. Comité Técnico y evaluación entre pares15 al 29 de septiembreCada postulación elegible recibió al menos dos lecturas completas del Comité Técnico, con la rúbrica de la convocatoria. Al mismo tiempo, las personas postulantes evaluaron hasta tres propuestas de otros proyectos.
  4. Lista de finalistas29 de septiembreCon esas calificaciones armamos la lista de 67 finalistas. En la siguiente sección explicamos exactamente cómo.
  5. Consejo Evaluador30 de septiembre al 9 de octubreCada finalista fue leída y calificada por dos integrantes del Consejo. Después, cada integrante repartió un presupuesto simulado entre los proyectos que más le convencieron.
  6. Deliberación y decisión12 al 15 de octubreEl Consejo se reunió a deliberar con todas las calificaciones y repartos a la vista. Acordó un primer grupo de proyectos y definió el resto en una segunda ronda de reparto, cuidando la diversidad del grupo.
  7. Revisión técnica final y anuncio
    Antes de anunciar, revisamos con una persona especialista los proyectos de formatos muy técnicos, como los videojuegos. Los 16 proyectos seleccionados empiezan con un taller y una mentoría para afinar su plan antes de firmar el convenio.

La rúbrica

Los seis criterios publicados en la convocatoria, y quién calificó cada uno.

CriterioPesoQué evaluamosQuién lo calificó
Innovación narrativa20%Si la propuesta cuenta la democracia cotidiana de una forma fresca, con un ángulo propio y con potencial de resonar y compartirse.Comité, Consejo y pares
Alcance e impacto visible20%Si la audiencia y los canales están claros, si el plan de difusión es realista y si la meta de alcance se puede medir.Comité, Consejo y pares
Capacidad de comunicación demostrada (video)20%Cómo cuenta el video una historia real de democracia cotidiana. Calificamos la narración, no la producción: un celular bien contado vale lo mismo que una cámara profesional.Comité y Consejo
Factibilidad y claridad del plan15%Si las actividades, el calendario, el equipo y el presupuesto alcanzan para lo que se propone. A los proyectos de Impulso se les pidió menos detalle que a los de Consolidación.Comité, Consejo y pares
Arraigo comunitario y autenticidad15%Si quien cuenta la historia pertenece o trabaja de verdad con la comunidad que retrata, y si la comunidad participa.Comité y Consejo
Enfoque de derechos y no-daño10%Si la propuesta respeta los derechos, incluye perspectiva de género e inclusión y cuida a las personas cuyas historias cuenta.Comité, Consejo y pares

Cada criterio se calificó de 0 a 100, con cuatro niveles de referencia: insuficiente, básico, sólido y sobresaliente. La calificación de cada lectura es el promedio ponderado con los pesos de la tabla. Los pares calificaron solo la propuesta escrita, sin ver el video.

La rúbrica completa

Esta es la guía que usaron el Comité Técnico y el Consejo para calificar. Para cada criterio hay preguntas de referencia y cuatro niveles que orientaban la calificación de 0 a 100.

Innovación narrativa20%

Preguntas de referencia

  • ¿Ofrece un ángulo nuevo o rompe con lugares comunes?
  • ¿Usa formatos o lenguajes creativos?
  • ¿Tiene potencial de resonar y de compartirse?
  • ¿Puede cambiar narrativas o acelerar la incidencia?
InsuficienteNarrativa genérica; repite clichés y no tiene un ángulo propio.
BásicoPropuesta correcta pero predecible; aporta poco a la conversación.
SólidoÁngulo original y formato atractivo; se distingue de lo habitual.
SobresalienteNarrativa disruptiva y culturalmente potente, con alto potencial de resonancia e incidencia.
Alcance e impacto visible20%

Preguntas de referencia

  • ¿Define con claridad su audiencia y sus canales?
  • ¿El plan de difusión es realista?
  • ¿La definición de éxito y la forma de medirla son claras y alcanzables?
  • ¿Puede generar eco en medios o en la comunidad?
InsuficienteSin audiencia ni plan de difusión claros; el impacto es improbable.
BásicoAudiencia general y difusión mínima; alcance limitado.
SólidoAudiencia y canales definidos, con un plan de difusión realista y metas medibles.
SobresalienteEstrategia de alcance ambiciosa y creíble, con alto potencial de visibilidad y eco.
Capacidad de comunicación demostrada (video)20%

Preguntas de referencia

  • ¿La historia engancha desde el inicio?
  • ¿Tiene claridad, ritmo y cierre?
  • ¿Hay una voz propia reconocible?
  • ¿Le habla a una audiencia real, en lugar de sonar a oficio institucional?

Se calificó la narración, no la producción. Las muestras de trabajo adicionales contaron como evidencia, y no enviarlas no restó puntos.

InsuficienteNo narra una historia (lee un discurso o una presentación); es confuso o no tiene cierre.
BásicoCuenta la historia con orden, pero sin fuerza: plano, impersonal o acartonado.
SólidoHistoria clara y con ritmo, con voz propia; conecta con una audiencia real.
SobresalienteNarración memorable: engancha, emociona y deja la historia resonando.
Factibilidad y claridad del plan15%

Preguntas de referencia

  • ¿Las actividades son claras y están bien costeadas?
  • ¿El calendario es realista?
  • ¿El equipo tiene capacidad para hacerlo?
  • ¿El presupuesto es coherente con lo que se propone?

Se calificó según lo razonable para cada tramo: a los proyectos de Impulso se les pidió menos detalle y a los de Consolidación, el estándar más alto.

InsuficientePlan confuso o irrealizable; presupuesto incoherente.
BásicoPlan general con vacíos en actividades, tiempos o costos.
SólidoActividades, calendario y presupuesto claros y realistas.
SobresalientePlan robusto y bien costeado, con capacidad del equipo demostrada.
Arraigo comunitario y autenticidad15%

Preguntas de referencia

  • ¿El colectivo pertenece o trabaja de verdad con la comunidad cuya historia cuenta?
  • ¿La comunidad participa o dio su consentimiento?
  • ¿Reconoce el origen de los conceptos y las narrativas que usa?
InsuficienteSin vínculo con la comunidad; riesgo de apropiación.
BásicoVínculo débil o externo a la comunidad que representa.
SólidoVínculo claro, y la comunidad participa en la narrativa.
SobresalienteLa narrativa nace de la comunidad y ella la protagoniza.
Enfoque de derechos y no-daño10%

Preguntas de referencia

  • ¿Respeta los derechos de las personas que aparecen en el proyecto?
  • ¿Incorpora perspectiva de género e inclusión?
  • ¿Cuida a quienes participan y evita ponerlos en riesgo?
InsuficienteIgnora derechos o riesgos.
BásicoCumple lo mínimo, sin una perspectiva explícita de derechos o de género.
SólidoIncorpora enfoque de derechos, inclusión y cuidado de no-daño.
SobresalienteEl enfoque de derechos atraviesa todo el proyecto, con medidas de cuidado ejemplares.
Ejemplo de cálculo. Una lectura con innovación 80, alcance 70, video 90, factibilidad 60, arraigo 100 y derechos 90 da una calificación de 81: 80×0.20 + 70×0.20 + 90×0.20 + 60×0.15 + 100×0.15 + 90×0.10.

Dos filtros antes de calificar

  • Elegibilidad. Tipo de postulante elegible, presencia digital activa de al menos 12 meses y postulación completa, con video y presupuesto.
  • No-daño. Una propuesta que implicara riesgos de daño, violencia o discriminación, o que hiciera proselitismo partidista o electoral, quedaba fuera sin importar su calificación.

Para cada criterio escribimos una guía con lo que aprendimos al leer las postulaciones: fondo.practica.lat/recursos.

Cómo se combinaron las calificaciones

Las reglas que usamos para pasar de cientos de lecturas a una lista de finalistas.

1. El promedio del Comité Técnico, ajustado por estilo de cada evaluador

Algunas personas califican más alto y otras más bajo, aunque piensen parecido de una propuesta. Para que a nadie le afectara la suerte de que le tocara un lector más estricto, ajustamos cada calificación según la tendencia de quien la puso (lo que en estadística se llama normalizar). La base de la lista fue el promedio ajustado de las lecturas del comité.

2. Una tercera lectura cuando las dos primeras no coincidían

Cuando dos lecturas de una misma propuesta se separaban 20 puntos o más, y esa diferencia podía decidir si entraba o no a la lista de finalistas, pedimos una tercera lectura del comité y promediamos las tres.

3. Hasta 10 puntos por la evaluación de los pares

Las calificaciones de pares se usaron para desempatar y nunca restaron. Una propuesta que sus pares calificaron por encima de la mediana podía sumar hasta 10 puntos a su promedio. Cuántos sumaba dependía de qué tan alto la calificaron sus pares, de cuántos pares la leyeron y de qué tan separadas estaban las dos lecturas del comité. Esta regla metió a la lista a algunas propuestas que se habrían quedado justo afuera.

4. Pases directos

Las personas del comité podían proponer un pase directo a la lista de finalistas para una propuesta que consideraran excepcional, aunque su promedio no alcanzara. La coordinación del fondo revisó cada pase, y no todos se aceptaron.

5. Equilibrio de la lista

  • Mínimos por tramo. Reservamos lugares para cada tramo, para que la lista de finalistas no se llenara solo con proyectos de un tamaño.
  • Límite territorial. Las propuestas que trabajan únicamente en la Ciudad de México no podían ocupar más del 40% de la lista. Las que trabajan en la capital y en otros estados no contaron dentro de ese límite.
  • Cambios de tramo. Cuando una propuesta podía hacerse con menos recursos, el comité podía sugerir moverla a un tramo menor. Ese cambio lo aprobó la dirección del fondo caso por caso.

6. Una segunda revisión de elegibilidad para las finalistas

Antes de pasar al Consejo, revisamos de nuevo a cada finalista: presencia digital, presupuesto y posibles conflictos de interés. En casos excepcionales flexibilizamos el requisito de 12 meses de presencia digital.

El Consejo Evaluador

Cinco personas leyeron a fondo las 67 finalistas y decidieron la selección.

Gabriela WarkentinComunicóloga y periodista.
Leslie JiménezDivulgadora de derecho y género en medios digitales · UNAM.
Úrsula Sánchez Solano[Adscripción]
Luis FernándezDirector Ejecutivo de Práctica: Laboratorio para la Democracia.
Oscar MendozaDirector de Práctica México.

Cómo trabajó el Consejo

  • Cada finalista recibió dos lecturas del Consejo. Al asignarlas tomamos en cuenta la experiencia de cada integrante; por ejemplo, la persona especialista en audio y podcast leyó los proyectos de ese formato.
  • Oscar Mendoza y Luis Fernández también formaron parte del Comité Técnico. En el Consejo no volvieron a leer los proyectos que ya habían calificado en el comité, para que cada finalista tuviera miradas nuevas.
  • Cada integrante calificó con la misma rúbrica y dejó comentarios por escrito. Después repartió un presupuesto simulado entre los proyectos que más le convencieron, con la posibilidad de mover un proyecto un tramo arriba o abajo.
  • En la reunión deliberativa, el Consejo revisó los repartos, acordó un primer grupo de proyectos y definió el resto en una segunda ronda de reparto. En esa ronda pesó la diversidad del grupo: territorios, temas, formatos y poblaciones.
  • El equipo de Práctica actuó como secretaría técnica: preparó las fichas de cada proyecto, organizó las lecturas y llevó el registro de las decisiones.

Cómo cuidamos la imparcialidad

  • Cuando una persona evaluadora tenía un vínculo con una postulación, no la calificó. En el Consejo, quienes tenían un vínculo con un proyecto no lo leyeron.
  • Quienes integraron el Comité Técnico o el Consejo Evaluador no podían postular proyectos propios al fondo.
  • Cada propuesta tuvo al menos dos lecturas independientes del comité, y cada finalista dos más del Consejo. Nadie decidió el destino de un proyecto por su cuenta.
  • El ajuste por estilo de cada evaluador evitó que tocarle a alguien más estricto o más generoso cambiara el resultado.
  • Las reglas para combinar calificaciones (la tercera lectura, los puntos de pares y el límite territorial) se fijaron antes de cerrar la lista de finalistas y se aplicaron a todas las propuestas por igual.

Qué cambió respecto a la convocatoria

Algunas cosas no salieron como las anunciamos. Preferimos contarlas.

  • Un paso previo al Consejo. La convocatoria hablaba de un comité de cinco personas que deliberaría con apoyo de una revisión entre pares: es el Consejo Evaluador, y se mantuvo en cinco integrantes. Por el número de postulaciones, agregamos un paso previo: un Comité Técnico de 30 personas que leyó todas las propuestas elegibles y armó la lista de finalistas.
  • Los pares calificaron con números. Además de sus comentarios, los pares calificaron cuatro criterios de la rúbrica. Esas calificaciones podían sumar hasta 10 puntos y sirvieron para desempatar.
  • Un calendario más largo. Anunciamos resultados para el 7 de octubre. Los dimos a conocer después, para que el Consejo tuviera tiempo de leer con calma y deliberar.

Lo que no publicamos, y por qué

No publicamos las calificaciones individuales, las posiciones de los proyectos en las listas, qué persona evaluó cada proyecto, lo que se dijo en la deliberación ni los montos asignados.

Lo hacemos por dos razones. La primera: las personas evaluadoras pueden opinar con franqueza porque saben que su calificación no se hará pública. La segunda: cada postulación es de quien la escribió, y no nos corresponde exhibirla frente a otras.

En lugar de eso, cada persona que postuló recibe por correo una retroalimentación sobre su propia propuesta: lo que más funcionó y lo que le recomendamos trabajar.

Qué sigue

  • Retroalimentación personalizada. Llegará por correo a cada persona que postuló.
  • Guías para postular. Escribimos seis guías, una por criterio, con lo que aprendimos en esta ronda: fondo.practica.lat/recursos.
  • Ronda 2027. Abriremos una nueva convocatoria. Queremos recibir más propuestas de fuera del centro del país: en esta ronda, la mitad de las finalistas trabaja en la Ciudad de México.
  • Preguntas. La selección de esta ronda es definitiva, pero leemos y respondemos todas las preguntas sobre el proceso en contacto@practica.lat.

Gracias a todas las personas que postularon y a quienes dedicaron tiempo a evaluar otros proyectos. Este proceso fue participativo gracias a ustedes.